Correo electrónico

Usar el correo electrónico para compartir archivos

En las empresas que no tienen implementada una solución formal para compartir archivos, muchos equipos terminan colaborando con adjuntos a correos electrónicos. Se trata de una forma sencilla de compartir archivos puesto que la única tecnología necesaria se usa diariamente. Sin embargo, esta aparente practicidad conlleva ciertas desventajas: los archivos no se mantienen sincronizados, la seguridad es deficiente y no se pueden compartir documentos de gran tamaño.

Aspectos generales

El Protocolo simple de transferencia de correo (SMTP), una de las tecnologías fundamentales para el envío de correo electrónico, se diseñó para enviar únicamente mensajes de texto sin formato. Las limitaciones de este diseño afectaron considerablemente el desarrollo del correo electrónico.

MIME

Para resolver las limitaciones de los correos electrónicos de texto sin formato, se diseñó el estándar de extensiones multipropósito de correo Internet (MIME). MIME admite archivos adjuntos que no son de texto y mensajes de correo electrónico en diversas partes. Estas dos características son importantes para compartir archivos.

MIME codifica los archivos adjuntos como bloques de texto. Esto solamente convierte el archivo en un formato que SMTP pueda procesar, pero no cifra tus datos. Además, los mensajes en MIME también contienen información acerca del tipo de archivo para que el software de correo electrónico sepa cómo procesarlo. Los mensajes multipartes te permiten incluir un mensaje con texto y un archivo en el mismo correo electrónico.

MIME y SMTP son estándares complementarios. MIME define el contenido del correo electrónico, mientras que SMTP define la forma en que ese correo electrónico llega al destinatario. El contenido de MIME es una "carta" que viaja en el "sobre" de SMTP.