VPN

Usar una VPN para compartir archivos

Las redes privadas virtuales (VPN) te permiten acceder de forma segura a recursos privados, como servidores de archivos, desde fuera de la red. Aunque configurar una VPN con acceso remoto es una tarea técnica que suele requerir la ayuda de un profesional de informática, después de configurada los usuarios pueden conectarse e interactuar directamente con archivos y servidores de archivos, aunque trabajen de forma remota.

El uso de las VPN para facilitar la conexión a los servidores de archivos de otra red puede tener una apariencia muy similar a la del FTP desde la perspectiva del usuario. Ambas soluciones te permiten compartir archivos por Internet, ofrecen una estructura conocida de carpetas y archivos, y proporcionan una ubicación central para todos los documentos de la empresa. Sin embargo, las VPN son una forma mucho más práctica de conectarse a los servidores y colaborar en los archivos puesto que evitan la necesidad de cargar y descargar manualmente archivos de un servidor remoto antes de trabajar en ellos.

Aspectos generales

Muchas empresas mantienen una red local (denominada intranet) para las comunicaciones internas y el uso compartido de documentos. A diferencia de Internet, se trata en general de una red privada disponible únicamente para los usuarios conectados directamente a ella (es decir, físicamente en la oficina). Esto representa un problema importante para la colaboración con los usuarios remotos y los proveedores que no tienen acceso a las instalaciones.

Por eso es que las redes privadas virtuales son útiles. Las VPN permiten que los usuarios accedan a la red interna de la empresa a través de Internet. Después de configurar una conexión, el usuario remoto parecería estar físicamente en la oficina, con la capacidad de acceder a los recursos compartidos en la red interna (como servidores de archivos y otros dispositivos de almacenamiento compartido).